Ratisbona, compras por pasillos medievales
Además de las graves consecuencias políticas, sociales y humanitarias de la Segunda Guerra Mundial, uno de los peores efectos de la misma fue la destrucción total o parcial de ciudades y sus edificios que tenían miles de años. Afortunadamente para los fanáticos de la arquitectura y el arte antiguo, algunas no fueron atacadas por ningún bando y reflejan el paso de la historia, como Ratisbona.

Ratisbona se encuentra en la zona este de Baviera, en el punto donde confluyen los ríos Regen y Danubio, en Alemania. El territorio estuvo habitado desde la época prehistórica y su punto de mayor importancia para toda Europa se sucedió cuando fue capital del Sacro Imperio Romano Germánico.
La principal atracción de la ciudad es el centro histórico, nombrado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el cual se conserva intacto. El mismo está repleto de arquitectura románica y gótica, siendo los más importante representantes la Catedral de San Pedro caracterizada por contar con coloridas ventanas de cristal, el puente de piedra Steinerne Brücke de más de 300 metros de largo (es el más antiguo de todo el país) y la Porta Praetoria, construida alrededor del año 179.
Asimismo, las afueras de Ratisbona son un lugar ideal para poder absorber miles de años de historia con la mirada. Las excursiones más recomendables son visitar los castillos del valle Altmühltal, recorrer la fábrica de vidrio Weinfurtner Glasdorf y disfrutar del Templo de mármol Walhalla.
Volviendo a la ciudad, el parque Herzogspark es uno de los mejores sitios para obtener una gran vista panorámica de todo el lugar. El mismo se encuentra en las orillas del río Danubio y dentro del mismo se hallan importantes referencias arquitectónicas del lugar, como la puerta Prebrunn-Tor.
Ratisbona es un excelente sitio para realizar compras. Para hacerlo y sentirse en la época medieval, nada mejor que recorrer las calles del centro de la ciudad, donde las cientos de tiendas se mezclan con edificios cuyo origen se remonta a la antigua Edad Media.
En éste sentido, resulta fundamental visitar los mercadillos navideños, si se visita Ratisbona durante los meses de noviembre, diciembre y enero. Cabe destacar que se realizan dos mercados en la ciudad hace más de medio milenio.
Sin embargo, la urbe también cuenta con modernos shopping malls donde conseguir prendas de moda. Ellos son el Donau Shopping Center, con más de 130 locales y el Regensburg Arcaden, ubicado a metros de la estación de trenes.
Temáticas relacionadas: arquitectura medieval, centro histórico, compras, Ratisbona










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